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miércoles, 18 de marzo de 2009

Blood Sugar Sex Magik (1991) - Red Hot Chili Peppers

Una vez más tengo que agradecer a mi amigo Jacobo la introducción en mis oídos de un maravilloso grupo y otra vez, como no podía ser de otra manera, a través de su mejor disco, este Blood Sugar Sex Magik.

Tengo recuerdos de la segunda mitad de la década de los 90 estando en su habitación en nuestro barrio de Aluche, en Madrid, escuchando este disco e hinchándonos a fumar lo que le pillábamos al Olivo en el Cerro de Almodóvar. Son recuerdos difusos y muy especiales porque en esos días nos formábamos como personas y nos educábamos los unos a los otros a través de la música que íbamos descubriendo. Fueron años en los que de cara a la galería aceptábamos cómo nos intentaban guiar nuestros padres y profesores porque no había otro camino en nuestra acomodada situación de clase media española pero en los que desde dentro teníamos nuestros propios designios y en los que la diversión, la amistad y la embriaguez forjaban nuestras personalidades frente a la batuta de la música. Por eso discos como el que hoy nos ocupa fueron tan importantes para nosotros ya que nos indicaban el camino a seguir para lograr ser unos locos y desobedientes adolescentes.

El Blood Sugar Sex Magik es un disco de 73:54 minutos cuando los CDs vírgenes de la época tenían una capacidad de 74 minutos (Sí, me lo grabé y, hasta ahora, nunca me lo ha comprado) Está compuesto de 17 divertidas y profundas canciones que, sobrepasando en su mayoría los 4 minutos, conjugan unos bajos elaboradísimos y heterogéneos con una batería limpia y pegadiza, una voz juvenil y con ganas de fiesta y unas guitarras en manos de, desde mi punto de vista y hoy en día, el número 1 en su puesto: John Frusciante. Quiero destacar a este miembro por encima de los demás debido a que sobre un escenario siempre ha sido lo que yo he querido ser. Verle moverse y echarse hacia atrás mientras toca con tanta facilidad unas melodías tan conocidas y de tanta calidad es un verdadero placer.

He de decir que nunca he sido un erudito del funk ni del rap y que ni siquiera tras escuchar este disco he seguido estos géneros con demasiado interés pero la disposición que han impuesto los RHCP en todos sus discos me hace pensar antes en la calidad de músicos que tengo ante mí frente al estilo de música que estoy escuchando. Y hago esta afirmación sin perder de vista ninguno de los discos que han publicado porque desde que volvieron a la actividad en 1999 con el “Californication” un montón de “sabios” se han dedicado a criticarles sin piedad; Es cierto que han perdido un poco de frescura y, quizás, la originalidad, y que ya están algo mayores, sí, pero todos ellos merecen mi respeto.

A destacar:
  • Los guitarristas. Es curioso pero, al contrario de la norma, de RHCP me quedo con el vaivén que han tenido en el puesto de guitarrista. Como ya he dicho, Frusciante es y será uno de mis verdaderos ídolos, pero no quiero olvidarme del “One Hot Minute” (1995) ni de Dave Navarro. Creo que es un gran disco y que el ex-Jane’s Addiction tuvo mucho que ver en ello. Me duele bastante, pues, que desde el regreso de Frusciante no hayan vuelto a tocar ni un tema de ese álbum porque los directos se pierden grandes piezas.
  • El simple pero hermoso solo de “I Could have lied”. Simple y hermoso como otros tantos de John.
  • El temazo que da nombre al disco: “Blood sugar sex magik
Buque.

Crítica publicada el 19 de marzo de 2009